Haciendo su Propia Reflexión

Quizás se pregunta, “¿Es este sitio relevante para mí?” Si es así , puede empezar aquí. Cada hombre necesita hacer su reflexión de acuerdo a sus propios términos, a su propio ritmo.

No Tiene que Ver con Definiciones ni Etiquetas

Es muy importante la manera en que la gente define y etiqueta (o no) sus propias experiencias.

No nos interesa poner etiquetas, ni dar definiciones. Esto no es necesario, ni útil para nuestros propósitos

En vez de esto, ofrecemos herramientas para reflexionar sobre las experiencias sexuales de la niñez o de la adolescencia que pueden haber causado o contribuido a los problemas actuales.

Pero no Podemos Evitar las Palabras

Obviamente, tuvimos que escoger algunas palabras, así que seleccionamos el término: “experiencias sexuales no deseadas o abusivas de la niñez.”

Es así que, en este sitio,  nos referimos a las experiencias sexuales de la niñez y de la adolescencia como aquellas experiencias que puedan causar varios problemas que se prolonguen hasta la edad adulta.

Escogimos cuidadosamente nuestras palabras porque buscamos:

1. Respetar la experiencia de cada hombre y su punto de vista.

2. Evitar cualquier definición o etiqueta que pueda alejar a cualquier hombre que pudiera usar este sitio para reflexionar sobre sus opciones y experiencias únicas.

También queremos enfatizar lo que no significa “experiencias sexuales no deseadas o abusivas de la niñez…”

Cuando decimos “no deseada”, no significa que en el momento en que sucedió la experiencia, ésta no haya sido deseada.  Por ejemplo, un niño puede sentir que quiere tener contacto sexual con un adulto (especialmente si el adulto lo ha manipulado). En cambio, cuando decimos “no deseada” queremos decir:

  • Viendo hacia el pasado, ¿fue esta una experiencia que usted hubiera querido que sucediera y que formara parte de su vida?
  • ¿Quiere usted experimentar conductas, pensamientos, sentimientos negativos que, al ver hacia el pasado, usted sospecha o cree que (en parte, por lo menos) fueron causados por esa experiencia?

La palabra “o” en “no deseada o abusiva” no implica que cualquier experiencia sexual no deseada fue a la vez “abusiva”. No creemos que esto sea cierto. Simplemente esperamos que la frase “no deseada” sea lo suficientemente adecuada para describir las experiencias sexuales de la niñez o de la adolescencia que puedan estar contribuyendo a los problemas que usted tiene ahora. (Esperamos que por lo menos que este término no sea tan malo como para alejarlo de este sitio.)

Haciendo su Propia Reflexión

Algunos de ustedes están aquí ahora porque están tratando de entender, en sus propios términos, lo siguiente:

  • “¿De qué se trató  realmente esa experiencia sexual de mi niñez (o de mi adolescencia)?”
  • “¿Cómo me ha afectado esa experiencia?”
  • “¿Es por eso que estoy luchando con  _________?”

La pregunta, “¿De qué se trató realmente esa experiencia sexual?” puede ser la pregunta fundamental, y el averiguarlo puede llevarse un buen tiempo. Esto implica otras preguntas, tales como:

  • ¿Tenía la otra persona una posición de poder o autoridad sobre mí?
  • ¿Estaba siendo manipulado para realizar ciertos actos sexuales o para creer que yo los quería hacer, aunque en realidad yo no quería hacerlos?
  • ¿Cambió la actividad sexual una relación que había sido positiva a una relación de secretos y vergüenza?
  • ¿Me estaba usando la otra persona sin tomar en cuenta mi experiencia o mis necesidades?
  • ¿Se aprovechó la otra persona de mis vulnerabilidades en ese momento – el hecho de que me sentía aislado, solo, emocionado y curioso pero ignorante sobre el sexo?

Estas preguntas describen una posible explotación, traición y desinterés por su bienestar.  Estas experiencias pueden causar varios problemas en su vida, tanto en ese momento como en la edad adulta.

Además, estas preguntas son aplicables a las experiencias con otros niños o adolescentes, no solamente con adultos.  Independientemente de la edad de la otra persona, si la experiencia tuvo elementos de dominación, manipulación, explotación, traición o desinterés por su bienestar, esa (s) experiencia(s) puede(n) haber contribuido a los problemas que usted tiene ahora en su vida.

Importante: La idea no es de presionar a nadie para que condene o etiquete a la otra persona, o a las personas involucradas, que también pudieron haberlo tratado bien a usted, y que todavía le pueden caer bien o hasta los puede amar.   También, dichas experiencias pudieron haber incluido atención, afecto y sensaciones físicas que en el momento fueron placenteras para usted  y que de alguna manera las deseaba (por ejemplo de una manera confusa, mezclada con la vergüenza).

El propósito de tratar de reflexionar sobre estos asuntos, si usted opta por hacerlo, es entender porque, como y si la(s) experiencia(s) sexual(es) pueden haber contribuido a algunos de los problemas que usted tiene ahora (por ejemplo la vergüenza, la rabia, una adicción o la depresión).

Para resumir, proporcionamos recursos para que reflexione sobre lo que tenga sentido para usted y para reflexionar sobre las opciones para manejar sus experiencias únicas y para acercarse más a la vida que usted quiere tener.  Si no cumplimos con esa meta, solicitamos su retroalimentación.