Patrones Dañinos que se Repiten en las Relaciones

En la niñez aprendemos de nuestros padres, hermanos o de cualquier otra persona importante en nuestras vidas diferentes maneras de relacionarnos con otros. Posteriormente repetimos esos roles una y otra vez, aún los que son dañinos. Sin embargo, nosotros podemos liberarnos de esos roles.

Lo que Aprendemos de las Experiencias Sexuales no Deseadas 

Los hombres que tuvieron dichas experiencias durante su niñez han aprendido a utilizar algunos patrones dañinos en sus relaciones.  

Ellos experimentaron la traición por parte de la persona que los usó sexualmente.  Muchas veces sus necesidades fueron desatendidas o ignoradas por las personas que los pudieron haber protegido, o que pudieron haber impedido lo que estaba sucediendo, o que pudieron ayudarlos a manejar lo que sucedió.    

Muchos patrones tienen que ver con los roles de ‘víctima y ‘perpetrador’.

Frecuentemente, estos hombres, también han experimentado el abandono y/o el abuso físico y emocional.  Los responsables de su cuidado pudieron haber mostrado arranques de ira, o haberlos criticado severamente y repetidamente  haciéndolos sentir mal y avergonzados.  Pudieron haber observado muy malas relaciones entre sus padres, entre sus hermanos, entre sus padres y otras parejas, etc.   

Los Roles que la Gente Juega

Víctima y Perpetrador

Muchas veces los patrones dañinos en las relaciones giran en torno a los roles de ‘víctima’ y ‘perpetrador’.  

Existen muchas versiones de estos roles, algunas muy sutiles.  Quizás usted trate a otras personas como si fueran objetos que puede ‘usar’ para lograr sus propios objetivos.  O quizás usted permita que otras personas se aprovechen de usted.  

Hasta las personas que nunca se consideran víctimas responden  como si otros intentaran convertirlas en víctimas, y terminan victimizando a otros ya sea leve o gravemente, pensando que lo hacen  “simplemente en autodefensa.”  

Por ejemplo, cuando los padres y otras personas que cuidan a niños, son abusivos, casi siempre creen, (aún sin pensarlo), que sus acciones son reacciones justificables porque ellos son víctimas de la ‘desobediencia’ o la ‘falta de respeto’ de un niño.  O quizás se consideren víctimas en otras situaciones que ellos creen les da el derecho de usar a un niño para su propia gratificación sexual, (por ejemplo, ‘mi marido es patético y no me puede satisfacer’).   

Cuando pensamos que alguien ‘mereció’ un comentario negativo o agresivo de nuestra parte, hemos cambiado rápida y automáticamente de sentirnos víctimas de esa persona a victimizar a esa persona.  El propósito no es condenarnos a nosotros mismos, sino solamente reconocer que estos roles son muy comunes, aún en esas pequeñas batallas de la vida cotidiana.   

El Espectador

También puede ser muy destructivo jugar el rol de ‘espectador’.  Por ejemplo, quizás usted opte por voltear para otro lado mientras alguien que usted conoce explota o abusa a otra persona.  Quizás no haga nada para proteger a un niño del abuso o el descuido que  usted sabe está sucediendo.   

Hay varias maneras en las que la gente  repite los patrones dolorosos de su niñez en sus relaciones como adultos, esto se puede observar si se presta atención y  se reflexiona sobre las relaciones.  Es tan fácil caer en los roles de víctima y perpetrador e intercambiar esos roles sin siquiera notarlo.   

Otros Roles y Repeticiones Comunes

Hay otros roles, además de los de víctima, perpetrador y espectador, que le gente repite desde la niñez.   

Algunas personas ignoran constantemente sus propias necesidades y cuidan a los demás, aún cuando los demás no lo pidan, algo que puede conllevar al resentimiento y a sentirse que son ignorados.  

Algunos intentan controlar a otros a través de la vergüenza y la culpa.  

Algunos esconden sus necesidades emocionales de los demás, y luego se sienten ignorados y abandonados.  Otros tienen demandas extremas o alternan entre mostrarse necesitados y estar distantes.  

También, muchos patrones dañinos que se dan en las relaciones están enraizados en una falta de confianza – no confían en que puedan importarle a alguien, que alguien los va a entender o que será honesto con ellos, etc.  Generalmente esta falta de confianza está enraizada en las relaciones con la gente que abuso de ellos en la niñez, con los padres u otros adultos importantes que han sido  poco confiables.    

Podría pasar con su segunda esposa, su décima novia o su vigésimo jefe.  Si usted es honesto consigo mismo, verá que desde hace años usted ha tenido los mismos conflictos en sus relaciones.     

Si usted investiga seriamente, descubrirá que casi siempre estos patrones están enraizados en los patrones de las relaciones de su niñez, especialmente las relaciones que implicaron vulnerabilidad y causaron daño.  

El Cambio es Posible, la Terapia Puede Ayudar Mucho

Es posible entender y superar dichos patrones.

Por suerte,  realmente es posible entender y superar esos patrones que están profundamente arraigados.  

Cualquier relación segura y sana le ofrecerá oportunidades de superar la manera en que usted ha repetido patrones dañinos en sus relaciones.  

Pero para muchos hombres, esto requiere ayuda adicional, no solamente de una pareja paciente y cariñosa, sino de alguien cuyo trabajo sea ofrecer dicha ayuda, en otras palabras, de un terapeuta o consejero.  

De hecho, una de las cosas más sanadoras de una buena relación terapéutica es el siguiente proceso:   

  1. Desarrollar una relación segura y de confianza que con la ayuda del terapeuta  le permita a usted:
  2. Observarse a si mismo cuando esté repitiendo  viejos patrones no saludables en sus relaciones tanto con las personas con quien convive como con el terapeuta, esta observación le ofrece a usted la oportunidad de… 
  3. Explorar los recuerdos, las emociones y las creencias que usted tiene sobre si mismo y sobre otras personas y las relaciones que permiten que usted… 
  4. Descubra y practique nuevas maneras más sanas de relacionarse, especialmente cuando alguien lo saca de quicio.  

Esto es uno de los principales propósitos de una relación de terapia, especialmente cuando el terapeuta usa un enfoque interpersonal o psicodinámico.  

Muchos hombres se dan cuenta que cuando usan la terapia pueden superar viejos patrones de conducta más rápido y pueden experimentar menos conflicto y dolor en el trabajo y en la casa.   

Finalmente, por favor tenga en mente que otras experiencias durante su niñez pueden contribuir a los desafíos y los problemas en las relaciones.  Por ejemplo, una disciplina severa por parte de los padres, el abuso emocional o físico, la muerte de un padre u otro conocido cercano, y otras experiencias de abandono o traición por una persona importante en su vida.  Vea No Todo Tiene que Ver con las Experiencias Sexuales.  

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