Contarle (o No) a Alguien Sobre lo que Pasó

Es una decisión importante, que puede tener consecuencias muy serias. Aquí tiene algunas herramientas para pensarlo bien y planificarlo.

Hay Mucho que Está en Juego

Es muy significativo contarle a alguien algo que ha mantenido en secreto por mucho tiempo.

Puede tener buenas razones para temer una reacción negativa.  Puede ponerse en riesgo usted mismo y su relación.  ¿Ella me va a rechazar?  ¿El me avergonzará?  ¿Va a decir que no puede ser cierto?  ¿Puede decir que estoy tratando de justificar todo?

La planeación y la preparación son esenciales.  .

Quizás usted tenga temores que en realidad  no reflejan lo que la otra persona va a pensar, sentir o decir.  De hecho, ¿cómo puede estar seguro?  A la vez, usted podría tener más control del que se imagina, en cuanto a  como se desarrollará la conversación y los resultados de la misma.

Entendemos esto.  Tenemos buena información y consejos para ayudarle a decidir, y  si usted opta por contarlo, para maximizar las posibilidades de un éxito.  (Vea ¿Debo Contarle a mi Pareja?)

Maneras de Contarlo

Muchas veces los hombres que han tenido experiencias sexuales no deseadas o abusivas cuando eran niños o jóvenes no se lo cuentan a otra persona inmediatamente, sino hasta años después.

Cuando se lo cuentan a otra persona, lo hacen de acuerdo a uno de los siguientes modos:

A la Fuerza: Usted no tiene la menor intención de contarle a nadie, pero se sabe de alguna otra manera.  Por ejemplo, el perpetrador del abuso sexual es arrestado por haber abusado a otro niño, y confiesa que también lo abusó a usted, o un hermano, o algún otro niño que fue abusado dice que usted  también fue abusado por la misma persona.

Accidentalmente: De nuevo, usted no tiene la menor intención de contarle a nadie, pero alguien descubre una evidencia que revela lo que pasó.  Por ejemplo, alguien lee un diario que menciona al abuso, o alguien lo sospecha, basándose en las cosas que usted ha escrito, el arte que ha creado, o su conducta, y lo cuestiona al respecto.

Impulsivamente: De repente usted lo cuenta a alguien sin haber tenido la intención de hacerlo.  Por ejemplo, cuando usted está borracho lo dice impulsivamente porque algo hizo que recordara el abuso; o uno de sus padres describe como era usted durante su adolescencia, o le pregunta porqué hizo tal cosa,  y de repente usted siente que la única manera de explicarlo es decir que estaba enfrentando los efectos de las experiencias sexuales no deseadas o abusivas.

Planeado: Usted decide que quiere contarle, (hasta cierto punto), a una persona en particular y  piensa en cuando, donde y como lo va a hacer.

De aquí en adelante nos concentraremos en el modo “planeado” para contarle  a otra persona, porque usted realmente tiene que pensarlo de antemano para maximizar las posibilidades de tener resultados positivos y minimizar las posibilidades de tener resultados negativos.

La Planeación: Motivos y Metas

Lo más importante es que debe de haber buenos motivos y metas realistas para contarle a alguien.

Un primer paso importante en el proceso de planeación es pensar en los motivos para contarle a alguien y las metas que espera lograr.

A continuación, ofrecemos algunos motivos y metas comunes:

Validación y apoyo moral. La meta es ser reconocido y apoyado por otras personas que son importantes en su vida.  Puede ayudarle a sanar si sabe que alguien le cree, que alguien que es importante para usted entiende y comprende lo que pasó.  Para algunos hombres, un aspecto de la validación es que la otra persona, (si está en condiciones de ofrecerlo) confirme que sus recuerdos son, probable o definitivamente verdaderos   Por ejemplo, usted habla con otro miembro de la familia, y esa persona confirma que tenía experiencias similares, o que hasta fue testigo de lo que le pasó a usted.

Explicar conductas del pasado o del presente. La meta es hacer que otros entiendan mejor porque usted puede haber tenido ciertos problemas, por ejemplo, problemas con el sexo, dificultades para confiar en otras personas, depresión, o temores que parecen ser irracionales.   Esto no significa que usted no tiene la responsabilidad para enfrentar estos problemas ahora, pero que hay buenos motivos por los cuales usted tiene dichos problemas, y que no es fácil superarlos.

Compasión. Aquí la meta es distinta a la de explicar las conductas del pasado.  Aunque uno no esté plenamente consciente de esto, la meta es “justificar” o “poner pretextos” para las cosas que uno no ha logrado hacer.  Además, es posible que tenga que ver con la creación de una “identidad de víctima.”  A veces, un hombre que les cuenta a todos sobre sus experiencias abusivas lo hace para recibir la compasión de otros.

Proteger a otros. La meta es informarle a alguien que sus hijos posiblemente no estén seguros en la presencia de la persona que lo usó o abusó de usted.

La Venganza. La meta es hacer sufrir a la persona que lo usó o abusó de usted.  Por ejemplo, ‘Usted mi hizo sufrir, ahora le toca sufrir a usted.”

“Sacarlo afuera.” Las metas son: sacar a la luz el secreto, quitarse la carga de mantener el secreto, y reducir la vergüenza.  Para muchos hombres, estas palabras de Richard Gartner suenan verdaderas: “El contar lo que pasó, el expresar en palabras algo indescriptible es una gran parte de la sanación.  Cuando lo cuenta a otras personas, se lo está contando a usted mismo.  Está juntando la historia completa de su vida.  La persona más importante que tiene que conocer la historia es usted.”     (Beyond Betrayal, [Más Allá de la Traición] p. 168).

Preparación para un enfrentamiento. La meta es contarles a las personas clave que estarán disponibles para ofrecerle apoyo si usted decide entrar en un enfrentamiento con la persona que lo usó o abusó de usted, o con alguien que permitió que pasara lo que pasó, o que no lo protegió.

Hay otros motivos para contarles a otras personas sobre las experiencias sexuales no deseadas de la niñez.  Algunos son positivos y otros contraproducentes.  A menos que sea para proteger a otros niños de un abusador que está en el anonimato, el contar las experiencias debe de ser para beneficiar a la persona que las relata.

Piénselo bien: ¿Quién?  ¿Dónde?  ¿Cuándo?  ¿Cómo?  ¿Por qué?

Nunca se debe hacer para avanzar la agenda de otra persona (por ejemplo un terapeuta que presiona a su cliente para que lo cuente o enfrente a alguien).  Cualquier decisión para contarlo, y a quien contárselo,  debe ser tomada por la persona cuyas experiencias se van a revelar.

Vale la pena repetir que el contarle a alguien es más exitoso cuando el hombre tiene buenos motivos para hacerlo.

La Planeación: Estrategias

Algunos hombres, antes de contárselo a una persona importante en sus vidas lo piensan por muchos años.  Otros no lo han pensado mucho, o simplemente lo sueltan.

Antes de hacerlo es sumamente importante considerar los pros y los contras de contarle a alguien. .

Por ejemplo, no es una buena idea anunciar en una reunión familiar que el Tío Guillermo abusó  sexualmente de usted hace 30 años.  Generalmente es una mala idea contarle a alguien mientras usted está bajo la influencia del alcohol o drogas, (aunque algunas personas dicen que solo les es posible hablar sobre asuntos muy emocionales con la ayuda de las sustancias).

A quien se lo cuenta, donde y cuando lo cuenta, como empieza la conversación y sus motivos para hacerlo, son cosas que hay que tomar en consideración en la planeación.

Pensar cuidadosamente sobre estas cosas aumentará mucho las posibilidades de que sea una conversación exitosa.

¿Quién quiere usted que lo sepa?

Escoja a alguien que le va a creer y apoyar, aún si esto significa que espere más tiempo para contarle.

Por ejemplo, si usted necesita contarle a su madre que su padre abusó de usted, y no está seguro como puede reaccionar ella, entonces contárselo a una pareja, a un amigo u otro familiar puede ofrecerle a usted más apoyo antes de tratar el tema con su mamá.

Advierte Richard Gartner, ‘Escoja con criterio…Usted sentirá en las entrañas quien [le va a apoyar].  Aún así, prepárese para algunas decepciones.  No todos pueden integrar lo que usted les vaya a decir.  Por ejemplo, si ellos mismos…sufrieron del abuso durante su niñez y no lo han enfrentado, es posible que no sean tan receptivos como usted esperaba’.   (Beyond Betrayal, [Más Allá de la Traición] p. 167).

Cuando se trata de contarles a otros familiares, Mic Hunter recomienda aún más cautela: ‘Prepárese para ser castigado cuando cuente el secreto.  No es justo, pero pasa frecuentemente.  Es una de las razones por las cuales es importante tener una fuerte red de apoyo, porque si lo rechaza la familia, tendrá personas que lo apoyen y a quienes usted podrá recurrir…Si usted piensa contarle a sus hermanos u otros miembros de la familia sobre lo que pasó y lo que está haciendo al respecto, recuerde que tan difícil fue para usted aceptar [lo que pasó] y su impacto.  Su familia podría negarlo de la misma manera.’ (Abused Boys  [Los Niños Abusados] p.117).

¿Dónde lo va a contar?

En general, es mejor contarlo en lugares privados que en lugares públicos. Pero si usted teme una reacción negativa, amenazante o peligrosa, probablemente será más seguro un lugar público.

¿Cuándo lo va a contar?

Usted va a requerir toda la atención de la otra persona y tiempo para procesar las noticias.  No son buenos momentos para contarlo cuando una persona esté saliendo al trabajo, esté intoxicado o esté por dormirse.

¿Cómo lo va a contar?

Puede ser en persona, por teléfono o en una carta.  Cada método tiene sus ventajas y desventajas.

Algunas personas consideran que es necesario contar algo serio en persona.  Sin embargo, en algunas circunstancias, especialmente cuando puede haber una reacción negativa o cuando la otra persona puede desviar la conversación, puede funcionar mejor una llamada telefónica o una carta.

Una carta puede ser una buena opción si para usted es difícil expresarse verbalmente cuando se siente bajo presión, o si la otra persona tiende a interrumpir o a desviar las conversaciones.  El formato de una carta, o escribir de antemano lo que usted quiere expresar puede ayudarle a decir claramente y con precisión lo que necesite.

Además, algo escrito se puede redactar muchas veces, hasta que exprese exactamente lo que quiera decir.  Escribirlo de antemano también permite que lo lea sin ser interrumpido, ya sea en persona o por teléfono.

¿Por qué lo quiere contar?

Esto tiene que ver con identificar su(s) meta(s) para contarlo.  ¿Por qué lo está contando a esta persona en particular?  ¿Y por qué ahora?

A veces, una celebridad habla con los medios de comunicación sobre el abuso que experimentó durante su niñez, esto lo puede hacer para que el público ponga atención al problema.  Si usted piensa decírselo a varias personas o de alguna manera “anunciarlo”,  pueda ser que quiera consultar con varias personas sobre el motivo por el cual lo piensa hacer y las posibles consecuencias de hacerlo.

Los Beneficios de una Buena Planeación

Una vez que usted haya pasado por el proceso de pensar bien acerca de las metas y de otros aspectos de su plan, puede contárselo a alguien con la confianza de que muy probablemente vaya a tener éxito.

Por supuesto, no hay ninguna garantía de eso, porque nunca podremos controlar como las otras personas reaccionen a lo que les contemos. Una buena planeación aumenta significativamente las posibilidades de tener buenos resultados.

Cuando contarle a alguien resulta exitoso, le trae sanación a usted y aumenta su sentido de poder personal y su conocimiento de que sus experiencias realmente son importantes y sus necesidades puedan ser cubiertas.

Aún si no se lo cuenta a alguien de la familia, le puede ayudar mucho contárselo a otras personas. Esto puede resultar en recibir más apoyo y comprensión por parte de sus amigos y otras personas importantes en su vida.

Por último, le puede ayudar mucho hablar sobre sus metas y planes con un terapeuta que tenga mucha experiencia en este campo, especialmente uno que lo conozca bien y en quien usted confía mucho.  Los terapeutas no solo le pueden ayudar a reflexionar sobre sus metas y sus planes, sino también puede practicar con ellos, y  le ofrecerán apoyo cuando no todo vaya bien, o cuando se presenten consecuencias difíciles y no planeadas.

[La siguiente información solo está disponible en inglés] Esta página está adaptada de un artículo en línea escrito por Ken Singer, LCSW.