Valores

Todos tenemos valores, o hablando en términos simples lo que consideramos ‘bueno’ y ‘malo.’ Los valores llegan a la esencia de quienes somos. Llegan al punto medular para poder superar los efectos de las experiencias no deseadas y para llevar una vida de la que usted se sienta orgulloso y feliz.

Las Fuentes de Nuestros Valores

Nuestros cerebros están diseñados para tener ciertos valores, por ejemplo considerar el hambre y el dolor como algo malo y la felicidad como algo bueno.

Muchos de nuestros valores son formados por la cultura.  Por ejemplo, que el ganar mucho dinero es bueno, o que es malo que los hombres expresen temor o tristeza.

Algunos valores son vistos por casi todos como absolutamente ciertos, sin importar lo que dice otra persona, o la cultura en que alguien vive (por ejemplo, es parte de ‘la ley de Dios’ o de la naturaleza de la vida).  Por ejemplo, que los padres deben de alimentar a sus hijos y protegerlos del peligro, o que los seres humanos no deben matar a otros seres humanos solo por gusto.

Los Valores Morales

Pensamos que los valores morales exigen nuestro respeto y sumisión, o que por el contrario,  estos valores son impuestos en contra de nuestra voluntad por otras personas e instituciones, por ejemplo la familia, las religiones, y varios tipos de autoridades.

Nuestros valores morales tienen que ver con quienes somos y no simplemente con lo que hacemos. Son marcos fundamentales para juzgar el tipo de persona que somos.  ¿Somos hombres buenos o malos?  ¿Somos hijos, padres, esposos, estudiantes o trabajadores buenos o malos?  

  • ¿Cuáles son sus valores más importantes, especialmente sobre el tipo de persona que quiere ser?
  • ¿Qué significa para usted ser un ‘hombre bueno’?
  • ¿Qué  otras responsabilidades y roles son los más importantes para usted?  ¿Cómo cree que pueda estar a la altura de ellos?

Todos tenemos valores contradictorios e imágenes contradictorias de la masculinidad.

No hay más remedio que juzgarnos con relación a nuestros valores morales: ¿Qué tan lejos o cerca estamos de ser lo que definimos como buenos?  ¿Estamos acercándonos más o alejándonos más de lo bueno? 

  • ¿Qué tan crítico ha sido consigo  mismo sobre la manera en la que no ha estado a la altura de sus valores?
  • ¿Usted considera que las experiencias no deseadas o abusivas de la niñez son pruebas de su ‘fracaso’ para ser una  buena persona, un varón bueno, un hijo bueno, un buen _____?
  • ¿Cree usted que los efectos de las experiencias negativas del pasado le han impedido ser el tipo de persona que desea ser?

No es que siempre estemos reflexionando sobre estas preguntas, o que debamos de hacerlo.  Sencillamente es que nos sentimos mejor con nosotros mismos cuando nuestras acciones encajan con nuestros valores, y nos sentimos peor ante los indicios de que no estamos cumpliendo con los valores que son importantes para nosotros.

Este proceso de juzgarnos es tan automático que muchas veces ni nos damos cuenta de ello.  Pero siempre está allí.

Puede ser útil dedicar tiempo para reflexionar sobre nuestros juicios morales que hacemos acerca de nosotros mismos, especialmente si se está atormentando de tal forma que lo haga sentir muy mal, y le impida estar a la altura de sus valores.

Valores Contradictorios

Todos somos individuos complejos.  Algunas cosas que realmente nos gustan  y  queremos, es decir  cosas que valoramos mucho, se contradicen con otras cosas  que también valoramos profundamente.

Como personas únicas que crecimos en situaciones sociales complejas, hemos asimilado valores contradictorios de la familia, la religión, los amigos, la televisión, etc.  Por eso no podemos escapar de los valores morales e ideales contradictorios, especialmente cuando somos jóvenes, intentando comprender todo y encontrar las maneras correctas de comportarnos.

Hay muchas razones por las cuales tenemos valores contradictorios.

  • ¿Cómo entran en conflicto los valores de sus padres con los de sus amigos?
  • ¿Hay formas de ser que usted aprendió que eran ‘buenas para comportarse como hombre’ y superar las experiencias no deseadas o abusivas de la niñez, por ejemplo, hacer caso omiso de las emociones vulnerables, que han conllevado a fracasos para ser un buen amigo, amante o padre?
  • ¿Se encuentra usted  pasando de un grupo de valores a otro, tanto en su comportamiento como en su manera de juzgarse a usted mismo, en forma tal que le impide  estabilizar a su vida?

Además, todos tenemos genes y cerebros únicos, y eso significa que algunos valores encajan con nuestras personalidades y otros chocan.  Es más probable que alguien que tiene una personalidad exaltada se enoje más fácilmente, y que cuando se sienta amenazado, no se comporte a la altura de otros valores importantes, como por ejemplo el ser paciente y amable con los demás. O alguien que lucha con la depresión puede tener dificultades para estar a la altura de los valores de trabajar duro o ser un amigo dedicado y confiable.

Otro ejemplo: Si usted tiene una personalidad altamente extrovertida, y por naturaleza valora mucho ser visto por sus amigos positivamente, es mucho más probable que usted asimile los valores de ellos, aún cuando se contradigan a los valores, que usted respeta profundamente, de la familia, la religión o modelos de conducta que usted respeta.

Y uno más: Haga una reflexión sobre un mal hábito o adicción que usted tiene.  Si no lo está haciendo únicamente para evitar el síndrome de abstinencia, entonces usted valora mucho la experiencia de continuar con ese hábito o adicción.  Pero por otro lado, usted se siente avergonzado y culpable porque la adicción entra en conflicto con otros valores que usted tiene, y porque entra en conflicto con el valor que usted le da a estar en control de si mismo, y a decidir lo que usted hace.

Por último, como el Dr. Richard Gartner explica en Beyond Betrayal [Más Allá de la Traición] (capítulo 2), todos tenemos tres imágenes de la hombría que resultan en demandas contradictorias debido a valores contradictorios.  Estos conflictos pueden causar muchos problemas para los hombres que tienen historias de experiencias sexuales no deseadas o abusivas en la niñez.

  1. El hombre que sabe que usted es.
  2. El hombre que usted quiere ser.
  3. El hombre que el mundo espera que usted sea.

No son Simplemente Asuntos ‘Filosóficos’

Llegan a la esencia de quien es usted.  Llegan al corazón de cómo usted puede superar los efectos de experiencias no deseadas o abusivas de la niñez para vivir una vida que lo haga sentirse feliz y orgulloso.

Tampoco son asuntos fáciles de entender.  Puede ser un gran desafío reflexionar sobre sus valores contradictorios, como han sido formados por las experiencias positivas y negativas en su vida, y como puede priorizar sus valores y estar a la altura de los valores más elevados para poder ser la persona que quiere ser.

Para algunos hombres con historias de experiencias sexuales no deseadas o abusivas en la niñez, este proceso requiere tiempo, ayuda de otras personas, y a veces ayuda de ‘profesionales’ (por ejemplo terapeutas).  Para los que pueden beneficiarse de tal ayuda, esperamos que el conflicto entre las creencias de como buscar dicha ayuda y  algunos valores, por ejemplo, el de  ser un ‘hombre fuerte’ o el de ‘no depender de los demás’, no sea un obstáculo

    Observe por favor: Lamentablemente, no somos capaces de dar consejo, ofrecer asesoramiento o discutir temas personales. Sí recomendamos varios recursos, incluyendo cómo encontrar buenos terapeutas o consultores, en Conseguir Ayuda.
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