Como, por Ser Hombre, Puede Ser Más Difícil la Sanación

Los niños y los hombres nunca deberían ser, ni aparentar ser, débiles o vulnerables. Es un mensaje que recibimos cada día de múltiples fuentes.

Los ‘Hombres de Verdad’ no Tienen estas Experiencias

Es un mito, sin embargo un mito poderoso: que los hombres nunca son usados o dominados sexualmente de tal manera que se sientan vulnerables o abrumados como resultado de ello.

Debido a este mito, los chicos tienden a encontrarse en una de las dos situaciones descritas a continuación.  En ambos casos les es difícil seguir adelante y logar la vida que quieren y merecen.

  • Sufren los efectos negativos, pero no se dan cuenta de que lo que sucedió les hizo daño o que está relacionado a sus problemas actuales.
  • Se dan cuenta de que las experiencias fueron dañinas, pero se sienten demasiado avergonzados como para buscar apoyo para tratar dichas experiencias.

Ambos problemas se agudizan debido a la ignorancia generalizada de la sociedad -  sobre el hecho de que no es tan raro que los niños tengan este tipo de experiencias, las cuales pueden tener efectos negativos duraderos, y que los hombres pueden superar estos efectos ser a la vez  viriles.

El resultado es demasiado común: aumenta las probabilidades de que un hombre se quede  estancado en un sufrimiento innecesario y con un potencial perdido.

Los ‘Hombres de Verdad’ no Tienen, ni Muestran Emociones Vulnerables

Debido a este mito, muchos hombres no prestan atención a los efectos emocionales de sus experiencias sexuales no deseadas.  Y si lo hacen, no se permiten buscar el apoyo y la ayuda que necesitan.

Aunque usted no lo crea, desde su nacimiento los varones están diseñados  para ser más expresivos y reaccionar emocionalmente más que las mujeres.  Por ejemplo, los bebés se sienten afligidos con más facilidad, y lloran más pronto y más frecuentemente que las bebas.

Al bloquear los sentimientos ‘vulnerables’ también se bloquean los sentimientos positivos.

Sin embargo conforme van creciendo, ya sea a través del trato que reciben de sus padres, de sus maestros y de otros niños, así como de los juegos que juegan, o por lo que ven en la televisión, las películas, los juegos de video y el Internet — a los niños se les enseña constantemente a ser lo contrario: emocionalmente inconscientes e inexpresivos, especialmente cuando se trata de los sentimientos vulnerables.

Los niños, aún sin pensarlo, también aprenden que deben sentirse avergonzados por dichos sentimientos y que hasta se deben de odiar por tenerlos.

Capacidades que Todos Tenemos y Necesitamos

La capacidad de ser consciente de las emociones vulnerables, expresarlas a otros y aceptarlas como parte de estar vivo es una capacidad humana.  Cada niño y niña nace con la posibilidad de desarrollarla.

En términos biológicos, los niños pueden estar más dotados para desarrollar estas capacidades.  Son los valores y los hábitos culturales los que causan que dichas capacidades sean suprimidas en los varones (o que se las saquen a base de palizas, en el sentido literal de la palabra).

Cada varón recibe el mismo mensaje: ‘No reconozca su dolor.  No lo exprese.  No hable sobre ello con nadie.’

La mayoría de los niños y hombres toman muy a pecho estos mensajes.  ‘De ninguna manera me harán llorar.’ ‘No voy a ser débil.’  ‘Nadie me va a tildar de niña.’

Tales reglas rígidas y no realistas sobre lo que significa ser ‘varonil’ conllevan a que muchos niños y hombres se sientan inseguros.  Además, estas reglas alejan a los hombres de las mismas capacidades que necesitan para superar los efectos negativos de sus experiencias sexuales no deseadas de su niñez: que sean conscientes de sus emociones vulnerables y que las acepten para llegar a dominarlas en vez de huir de ellas con conductas autodestructivas (por ejemplo, reaccionar rápidamente con enojo o agresión).

No se trata simplemente de rechazar dichas capacidades.

Aún si un hombre quiere ser consciente de sus sentimientos vulnerables y tratarlos para llegar a dominarlos y atraer la vida que desea, es más fácil decirlo que hacerlo.  El tiene que luchar en contra de décadas de ‘entrenamiento sobre la masculinidad’ y el condicionamiento de su cerebro.

Menos mal, siempre se puede cultivar las capacidades que tenemos todos para tratar las emociones vulnerables.  Nunca es tarde.

Cualquier hombre puede aprender a ser consciente de dichos sentimientos y a llegar a dominarlos, especialmente con ayuda.  Muchos hombres ya han aprendido a hacerlo, generalmente a través de amistades o relaciones íntimas con mujeres.

Unos Puntos para Finalizar

Primero, no estamos sugiriendo que los hombres tienen que ‘ir con un terapeuta y llorar.’

Lo que sí estamos diciendo es que el bloquear sentimientos vulnerables puede ser un gran obstáculo para lograr la vida que usted quiere y merece.  Queda en las manos del hombre decidir cuando y como tratar dichos sentimientos vulnerables, y cualquier buen terapeuta (o amigo, o pareja) entenderá esto y lo respetará.

Segundo, el aprender a experimentar y expresar emociones vulnerables (en los momentos y los lugares que usted escoja) significa hacerse más masculino en muchos aspectos positivos.

Significa hacerse más fuerte ante el dolor, controlar más sus emociones.  Significa tener mayor libertad para responder a situaciones basándose en decisiones inteligentes en vez de exabruptos para demostrar su hombría.  (Para explorar más esta idea, vea Valores.)

Por último, para muchos hombres es increíblemente útil el hecho de reconocer simplemente  estos desafíos únicos que enfrentan, ser menos exigentes con ellos mismos, y tomar tiempo para reflexionar sobre sus suposiciones sobre lo que significa ser un hombre que ha tenido experiencias sexuales no deseadas en la niñez.

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