La Libertad

En la vida de algunos niños y hombres, la libertad se ve pisoteada por la explotación sexual y por muchos otros factores.

A continuación, describimos el significado de ser libre y como esto trae felicidad y bienestar.

Escoger Libremente Sin Ser Controlado de Ninguna Manera

La libertad personal puede ser el componente básico del bienestar, especialmente para las personas que han sido abusadas o explotadas.

En la esencia de la libertad personal está lo siguiente: la experiencia de escoger libremente lo que uno piensa, dice y hace por su propia voluntad, no porque alguien más lo esté coaccionando de alguna manera, ni porque una parte de su ser le esté exigiendo o presionando.

Se trata de escoger libremente lo que piensa, dice y hace.

La libertad no es ser o sentirse controlado o manipulado por otra persona o por un aspecto exigente de usted mismo.

La explotación y el abuso sexual de un niño pisotean la capacidad del niño para experimentar dicha libertad, ya sea a través de la fuerza o de la manipulación. Usted pudo haber sido manipulado gradual y sistemáticamente hasta creer que “quería” o estaba “escogiendo” involucrarse en acciones sexuales que en realidad usted libremente no hubiera escogido hacer.

Comoquiera que haya sucedido, en las experiencias sexuales no deseadas o abusivas, la(s) otra(s) persona(s) no respetaron su libertad. Más bien, consideraron su libertad como un obstáculo que les impedía conseguir lo que querían, un obstáculo que tenían que vencer a través de la manipulación, las amenazas o la fuerza. (Vea Haciendo su Propia Reflexión)

Cuando la Libertad es Apoyada

Cuando escogemos libremente lo que pensamos, decimos y hacemos, nos sentimos conectados con nosotros mismos y con la vida que nos rodea. Es más probable que nos sintamos felices, con confianza y con más energía al ejercer nuestra voluntad y también al contar con la experiencia de pensar, decir y hacer lo que verdaderamente queremos realizar.

De la misma manera, cuando otras personas se relacionan con nosotros de una manera que apoya nuestra libertad, nos sentimos muy bien al estar con ellas. Nos sentimos respetados, conectados y con energía.

Es importante reconocer que si alguien nos respeta y apoya nuestra libertad, esto no significa que esa persona nunca nos desafíe, nunca nos diga algo que no queremos oír, o nunca sugiera que podríamos ver o hacer las cosas de otra manera.

Todo tiene que ver con la manera en que alguien se relaciona con nosotros. Todos hemos tenido la experiencia de conocer a alguien que nos desafió respetuosamente para encontrar caminos más sanos hacia la felicidad, y a la vez apoyó nuestra libertad para reflexionar sobre esas cosas a nuestra propia manera e implementar los cambios que escogimos a nuestro propio ritmo.

Esta es la perspectiva que nos esforzamos por implementar en 1in6.org. Intentamos ofrecerle información y herramientas para reflexionar sobre su situación única bajo sus propios términos. Intentamos usar un lenguaje que no lo intimide y que no etiquete su experiencia de una manera que parezca que le estamos imponiendo algo. Nos esforzamos en respetar su libertad.

Esta es la manera más eficaz y útil de relacionarse que usted necesita y merece de cualquier terapeuta o de alguna otra persona que intente ayudarle. Es cierto que algunas personas tienen experiencia, conocimientos, y capacidades, pero para que usted se beneficie de lo que esas personas puedan ofrecerle, lo tienen que compartir de una manera que respete su libertad.

Las relaciones más gratificantes y sanas que usted puede tener son aquellas que establece con las personas que respetan su libertad, sus valores y su capacidad para ser competente y efectivo en el mundo.

Cuando la Libertad No Existe o Está Mermada

Todos sabemos lo que se siente cuando alguien (por ejemplo un patrón, una madre, un padre, o alguna otra persona con autoridad) intenta obligarnos o nos amenaza para que hagamos algo que no queremos hacer.

Todos sabemos que cuando alguien nos obliga a hacer algo, aún cuando hubiéramos decidido hacerlo por nuestra propia cuenta, puede arruinar el gusto de hacerlo, y hasta puede provocar que ya no lo queramos hacer en el futuro.

Las personas que realmente lo desean ayudar respetan y apoyan su libertad.

En tales situaciones, se está destruyendo nuestra necesidad básica y humana de ser libres, y definitivamente uno se siente mal. Nosotros podemos sentir cuando alguien busca sabotear nuestra libertad aun cuando se haga de una manera suave y sutil, y reaccionamos instintivamente.

Este sabotaje de nuestra libertad no solamente incluye ser presionado por las amenazas sino también incluye ser presionado por recompensas que son impuestas desde afuera, en vez de ser recompensas que llegan naturalmente cuando uno hace algo positivo.

Por ejemplo, piense en recompensar a los niños, por leer libros, con una comida que les gusta mucha, como la pizza. Los niños pueden leer más libros en un corto plazo. Pero la pizza no tiene nada que ver con la lectura. El esperar la recompensa de una pizza evita que los niños se enfoquen en la emoción y el gozo de la lectura, y en su lugar, consideran la lectura como una manera de conseguir otra cosa. Muchos maestros han aprendido duramente que estas recompensas forzadas (y manipuladoras) hacen que los niños estén menos dispuestos a leer en el futuro, y es menos probable que disfruten el gozo de la lectura en sí.

Del mismo modo, todos sabemos lo que se siente hacer algo porque supuestamente lo debemos hacer, o porque sentimos que lo tenemos que hacer, aun cuando nadie lo esté diciendo. En estos casos, la presión o la demanda se originan en nuestra mente, en un ansia adictiva, o en un impulso. De nuevo, no nos sentimos libres, y esto va en contra de nuestra necesidad fundamental de ser libre.

Es por eso que tantos propósitos de Año Nuevo no llegan más allá. Es por eso que tantos planes que hacemos para hacer dieta, hacer ejercicio o dejar un vicio fracasan. Aun cuando simplemente sea una voz en nuestra mente que nos dice “usted debe hacer esto,” no nos sentimos libres. Finalmente, o (a) nos rebelamos contra la demanda, o (b) seguimos intentando cumplirla sintiendo un resentimiento o sintiéndonos sin ánimos.

Sin importar como nos sintamos al hacer algo por una recompensa o porque nos han impuesto otros controles, muchas investigaciones muestran que si hacemos algo por estas razones, aprendemos menos sobre lo que estamos haciendo y no lo hacemos tan bien como lo haríamos por nuestra voluntad. Muchas investigaciones muestran que cuando los niños o los adultos hacen algo por una recompensa o porque luego habrá un examen, ya sea de lectura, o crear arte, o realizar una tarea en el trabajo, aprenden menos y no lo hacen tan bien como las personas que hacen la misma cosa por motivos propios.

De hecho, cuando se trata de cualquier cosa que requiere consideración, reflexión, creatividad, concentración o intuición, lo hacemos peor cuando la motivación llega de mandos que nos roban la libertad. (Para leer más sobre este tema, vea “Lecturas Adicionales…” al final de esta página.)

La Rebeldía vs. La Conformidad

Hay dos reacciones básicas ante la sensación de ser controlado. Ni la rebeldía, ni la conformidad son buenas para el cuerpo o el cerebro.

Cuando usted se rebela, puede ser que sienta que está actuando por su propia voluntad, pero de hecho está reaccionando a algo que provocó la rebeldía. Cuando actúa basándose en lo que está en contra (ya sea de algo o alguien) y no en lo que está a favor, usted está dando poder a lo que se opone y hasta cierto grado sigue siendo controlado.

También, todos hemos visto personas que se rebelan a través de la conformidad. Es decir, piensan que están actuando por su propia cuenta y que no se dejan llevar por lo que se les está imponiendo, pero en realidad, y como resultado de la presión de sus amistades, se ven atrapados para ajustarse a la última moda, o a alguna otra cosa.

Piense en el adolescente que se niega a hacer la tarea y hasta a asistir a la escuela porque está muy enojado con los adultos que le dicen que es lo que tiene que hacer (un enojo que surge del sentimiento de que su libertad está siendo pisoteada). Piense en un joven que fuma cigarros, al menos en un inicio no fumó porque a él le gustara el sabor o como se sentía, sino porque sus nuevos amigos buena onda lo están haciendo y es una manera de decirles a los adultos “ustedes se pueden ir a la “M”.

Cuando usted es libre se siente como alguien real, no como un impostor.

Cuando la gente está motivada por la rebeldía, no es tan libre como piensa.

Por lo general, el mostrarse conforme tampoco es lo que aparenta.

Cuando la gente se muestra conforme, realmente no se ha convencido de lo que se le impuso. Puede ser cualquier tipo de regla, o hasta un valor importante o un principio moral. Si no se sigue por libertad propia y porque uno siente que es lo correcto, y se sigue por miedo al castigo, la culpa, o algún otro tipo de desaprobación, (incluyendo esa voz en nuestra mente), entonces no habremos asumido la regla o el valor como nuestro. No estamos escogiendo libremente hacer algo, no importar que tan bueno y correcto sea. Sufriremos las consecuencias de haber sido dominados para conformarnos, aun si esto se haya disfrazado como si fuera un “aprendizaje.”

Muchos hombres que fueron abusados durante su niñez están “haciendo todo lo correcto” por afuera, pero en su interior ellos se sienten como impostores. Aun si otras personas los ven como personas buenas y morales, ellos no sienten que sea cierto. Por lo general, esto no es simplemente porque el abuso sexual, físico y/o emocional les ha dado el mensaje de que son “personas malas” que merecen ser tratados de esa manera, (aunque esto sea una parte del porqué).

El sentirse como un impostor, como si en cualquier momento otras personas puedan darse cuenta de que realmente no somos lo que aparentamos ser, también puede surgir de los padres y los maestros que son bienintencionados pero que están confundidos. Es decir, aprendimos a comportarnos de “la manera correcta” al ser manipulados con recompensas y castigos, más no por ser guiados y apoyados para aprender por nosotros mismos de como y porqué tales valores y formas de ser son buenas. Para sentirnos plenamente bien con nosotros mismos, necesitamos experimentar nuestra conducta como algo libremente escogida, como una conducta realmente nuestra.

Tristemente, muchas personas todavía creen que se pueden formar niños responsables y morales a través de recompensas y castigos, o a través de la culpa, la vergüenza y el miedo. De hecho, los niños se vuelven seres morales a pesar del tratamiento que reciben de parte de los adultos (y a lo mejor, los adultos fueron tratados de esta manera cuando eran niños). Para muchos niños y adolescentes es difícil sentirse bien sobre sus valores y sus principios morales, precisamente porque consideran que a veces fueron obligados a asumir esos valores y principios a través del abuso emocional y físico.

Entre más estemos en situaciones en las que nos conformemos, o nos rebelemos en contra de las personas y las fuerzas que merman nuestra libertad, menos experimentaremos el bienestar, la confianza y la alegría en la vida.

Es por eso que los niños y los adultos que no cuentan con el apoyo para tener su libertad pueden estar deprimidos, enojados, o llenos de ansiedad.

Es por eso que los niños que son sometidos a amenazas, castigos y abuso por parte de adultos (confundidos) que intentan enseñarles a ser buenas personas, (como ellos mismos fueron enseñados), tendrán más dificultades para convertirse en hombres que adopten y vivan valores y conductas positivas.

El Abuso, la Manipulación y la Libertad

Como mencionamos anteriormente, la explotación o el abuso sexual incluye ser obligado o manipulado a hacer cosas que usted no decidiría hacer libremente. Ya sea que lo hayan forzado o manipulado, la persona que lo hizo no respetó sus derechos a la libertad y a la elección. Esa persona consideró su capacidad de ser libre y de decidir lo que quería o no hacer como un obstáculo para conseguir lo que deseaba, y respondió con manipulación, amenazas o fuerza. (Vea Haciendo su Propia Reflexión.)

Pensemos en el abuso emocional. Se trata de desanimarlo con amenazas u otras formas de manipulación, entre ellas la vergüenza y la culpa. “Usted es un perdedor. ¡Nunca va a lograr nada!” “¡Con razón otros niños no lo quieren!” “¿Qué? ¿Usted se cree algo especial?”

El abuso emocional hace que los niños se sientan terriblemente mal y que tengan horribles imágenes internas sobre ellos mismos. El abuso emocional es más que eso – es un ataque sobre la necesidad humana básica para la libertad. Merma la libertad, y el sentido que merecemos de elegir entre nuestras opciones.

 Estar desanimado emocionalmente puede llevarnos a una conducta conformista que acaba con nuestros sueños y potencial. Esto causa la depresión y un sentimiento de entorpecimiento interno. Todos hemos conocido a niños y adultos que reflejan esa actitud de derrota. Todos hemos conocido a niños y adultos a quienes les cuesta defenderse o saber que es lo que quieren. Quizás usted ha experimentado esto. Quizás todavía lo esté experimentando.

O posiblemente durante su niñez usted se ajustaba a todo, lo cual resultó en una adolescencia llena de rebeldía extrema y auto destructiva que todavía lo controla a usted.

Estar Demasiado Ocupado + Sobrecarga de Actividades = No Ser Libre + No Ser Feliz  + No Puede Sanar

Un factor común que merma la libertad de muchas personas es estar demasiado ocupado, tener poco tiempo sin actividades o sin presión. Ya sea que haya sido abusado o explotado durante su niñez o no, si usted tiene un trabajo u otras responsabilidades significativas, es probable que tenga este problema.

Básicamente, nuestra sociedad está demasiada ocupada y programada, no solamente en el trabajo sino también en la vida privada. Definitivamente este es el caso de muchos adultos, especialmente los que tienen niños y/o tienden a ser adictos al trabajo. Pero esto también se está haciendo más común en los niños, ahora ellos tienen menos “tiempo libre” que el que tenían hace veinte años,

La libertad trae la felicidad, la confianza y el bienestar.

Cuando usted reflexiona sobre su vida, ¿con qué frecuencia siente que puede mantenerse al día con todo su trabajo y otras responsabilidades? Cuando siente que siempre está atrasado y tratando de ponerse al día con las cosas que tiene que hacer, se siente menos libre, y por lo tanto se siente mal. Obviamente no trae un sentido de bienestar.

¿Siente usted que hay poco espacio en su vida para cambiar sus planes espontáneamente? Como si fuera imposible decidir repentinamente que necesita un descanso de una hora para relajarse o para hacer otra cosa.

De nuevo, entre menos oportunidad tenga usted de actuar espontáneamente, o sentir que no es posible debido a la obligación de seguir adelante con sus tareas, menos libre se sentirá. Y cuando experimenta menos libertad, se sentirá menos feliz, con menos confianza y menos conectado con su vida.

Es cierto que este sentido de confinamiento y esta percepción de que nuestra libertad está limitada, no está relacionado directamente al hecho de haber sido abusado o usado sexualmente durante su niñez, (aunque muchas personas prefieren mantenerse ocupados para evitar pensamientos, emociones y recuerdos no deseados, entre ellos, los que están relacionados con experiencias dolorosas del pasado). Sin embargo, es una fuerza real y poderosa en la vida de muchos hombres que si no se entiende y se enfrenta, puede ser un obstáculo para encontrar el tiempo y el espacio para sanarse, o para sentir que uno tiene la libertad o “el lujo” de hacer lo necesario para sanarse y para encontrar la felicidad.

Las Relaciones Sanadoras Apoyan su Libertad

Por último, queremos repetir este punto clave: Las relaciones más efectivas y que más le ayudan son las que respetan y promueven su libertad. Esto es especialmente cierto para las personas a las que usted recurre para buscar apoyo y ayuda.

Es cierto que algunas personas tienen mucho conocimiento, experiencia y capacidad. Para que usted se beneficie más de lo que ellos pueden darle, tiene que ser ofrecido de una manera que respete y promueva su libertad.

Ya sea en el trabajo, en la casa, o cuando buscamos ayuda con la sanación, las relaciones con personas que respetan nuestra libertad, nuestros valores y nuestra capacidad de ser competente y efectivo en el mundo, son las relaciones más sanas y satisfactorias que podemos tener.

Usted merece tales relaciones en su vida. Siga adelante hasta encontrarlas y beneficiarse de ellas.

Más Lecturas: La Ciencia sobre la Libertad y el Bienestar

Los doctores. Ed Deci y Richard Ryan son sicólogos que han hecho más que nadie para probar que la libertad es una necesidad básica de los seres humanos.

Por supuesto, no necesitamos que los científicos nos digan que la libertad es importante. Es algo reconocido en todas partes del mundo como un derecho humano esencial. Pero la ciencia puede demostrar algunas cosas que a lo mejor no esperábamos sobre la importancia de la libertad en nuestra vida personal y en el trabajo. Puede demostrar como el uso de recompensas y castigos para controlar la conducta merma la libertad de niños y adultos, y las consecuencias que tienen en su bienestar.

Muchos estudios realizados por Deci, Ryan, y otros investigadores, han demostrado los beneficios que se tienen cuando la libertad de uno es apoyada y promovida, y también del costo que tiene el ser manipulado o dominado con recompensas o castigos, y el costo de caer en las trampas de rebeldía y conformidad.

Aunque ellos no se han concentrado en el tema del abuso y la explotación de los niños y como esto merma el desarrollo de una libertad sana, su trabajo aclara este asunto.

(Los siguientes recursos solamente están disponibles en inglés.) Lea el artículo en Wikipedia sobre su “self-determination theory” acerca de la motivación humana y el libro escrito por Deci, para el público en general, Why We Do What We Do. En este libro, Deci ofrece muchas pruebas que demuestran que cuando las personas en puestos de autoridad (por ejemplo padres, maestros, supervisores) respetan, apoyan y promuevan la libertad y la competencia de las personas que están a su mando, se beneficia el bienestar en general, así como el aprendizaje, la conducta moral, la creatividad y la productividad. 

    Observe por favor: Lamentablemente, no somos capaces de dar consejo, ofrecer asesoramiento o discutir temas personales. Sí recomendamos varios recursos, incluyendo cómo encontrar buenos terapeutas o consultores, en Conseguir Ayuda.
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